Mostrando entradas con la etiqueta Profetas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Profetas. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de enero de 2015

SERIE "EL CLÓSET ES PARA LA ROPA" - Pregunta No. 3: ¿Cómo ayudar a los que se debaten con la atracción hacia las personas de su mismo sexo?

Hola,

Después de casi dos meses de descanso, retomamos.

Gracias por visitar el Blog, esperamos que pronto pasemos de la 15 mil visitas. Llevamos casi 13 mil, no sabíamos que sería tantas; tan solo en el 2014 tuvimos 10 mil visitas.

Yo continúo con la serie "El clóset es para la ropa". Hemos tenido varias experiencias con amigos y conocidos con lo que hemos hablado del tema, el aprendizaje ha sido fantástico.

Para continuar con esta serie de 5 preguntas, aquí les comparto la número 3, que será resuelta directamente por un Apóstol de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El artículo esta publicado aquí, sin embargo, lo he copiado textualmente.


Cómo ayudar a los que se debaten con la atracción hacia las personas de su mismo sexo


POR ÉLDER JEFFREY R. HOLLAND
Del Quórum de los Doce Apóstoles


Un agradable joven de poco más de veinte años se hallaba sentado frente a mí. Tenía una sonrisa simpática, aunque no sonrió mucho durante nuestra conversación. Lo que más me llamó la atención fue el dolor que se reflejaba en sus ojos.


“No sé si debo seguir siendo miembro de la Iglesia”, me dijo. “No creo ser digno”.


“¿Por qué no habrías de ser digno”, le pregunté.


“Porque soy homosexual”.


Supongo que pensó que sus palabras me iban a sorprender. Pero no fue así. “¿Y qué…?”, le pregunté.


Una expresión de alivio le cruzó la cara al percibir la compasión en mí. “No me atraen las mujeres, sino los hombres. He tratado de dejar de lado esos sentimientos o de cambiarlos, pero…”


Dejó escapar un suspiro. “¿Por qué soy así? Los sentimientos que tengo son algo muy real”.


Permanecí en silencio un momento y luego le dije: “Necesito saber un poco más antes de aconsejarte. Mira, la atracción hacia los del mismo sexo no es un pecado, pero las acciones provocadas por esos sentimientos sí lo son, exactamente igual que con sentimientos heterosexuales. ¿Violas la ley de castidad?”


Él sacudió la cabeza y dijo: “No, no la violo”.


Esto me tranquilizó. “Te agradezco que tengas el deseo de resolver este asunto”, le dije. “Hace falta tener valor para hablar del tema y te admiro por mantenerte limpio”.


“En cuanto al porqué de tus sentimientos, no puedo responder a esa pregunta. Puede haber una serie de factores que influyan y pueden ser tan diferentes como las personas son diferentes entre sí. Algunos, incluso los que causan tus sentimientos, quizás no los sepamos nunca en esta vida. Pero el saber por qué te sientes así no es tan importante como saber que no has transgredido. Si tu vida está en armonía con los mandamientos, entonces eres digno de prestar servicio en la Iglesia, de disfrutar de plena hermandad con los miembros, de asistir al templo y de recibir todas las bendiciones de la expiación del Salvador”.


Fue evidente que mis palabras le hicieron sentir mejor. Continué: “Te tratas injustamente al considerar tu persona sólo por tu inclinación sexual. Ésa no es tu única característica; por lo tanto, no debes prestarle más atención de la que merece. Primero y fundamentalmente eres un hijo de Dios, y Él te ama.


“Más aún, yo te amo y mis hermanos de las Autoridades Generales te aman. Recuerdo un comentario que hizo el presidente Boyd K. Packer al dirigirse a las personas que se sienten atraídas hacia las personas de su mismo sexo: ‘No los rechazamos…’, dijo. ‘No podemos rechazarlos, pues ustedes son hijos e hijas de Dios. No los rechazaremos, porque los amamos’” 1 .


Hablamos durante unos treinta minutos, más o menos. Sabiendo que no podía ser su consejero personal, lo referí a los líderes locales del sacerdocio que le correspondían. Después nos despedimos. Creo haber visto en sus ojos una expresión de esperanza que no tenía antes. Aun cuando le quedaban por delante dificultades para vencer —o simplemente soportar—, tuve la impresión de que las enfrentaría bien.
Dios ama a Sus hijos



Cuando un ángel hizo a Nefi una pregunta sobre Dios, él respondió: “…Sé que ama a sus hijos; sin embargo, no sé el significado de todas las cosas” (1 Nefi 11:17). Yo también afirmo que Dios ama a todos Sus hijos y reconozco que muchas preguntas que aquí tenemos, incluso algunas relacionadas con la atracción hacia los del mismo sexo, deben esperar una respuesta futura, tal vez en la otra vida.


Lamentablemente, hay personas que creen tener la respuesta para todo ahora y proclaman sus opiniones por todas partes. Afortunadamente, esas personas no representan a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.


Aunque creo que los miembros están deseosos de ser compasivos hacia aquellos que son diferentes a ellos, nuestra tendencia a apartarnos cuando enfrentamos una situación que no comprendemos es parte de la naturaleza humana. Eso es verdad particularmente cuando nos encontramos con casos de atracción hacia el mismo sexo. Tenemos tan escasa información fiable al respecto que los que quieren ayudar se sienten un tanto inseguros. Admito mi propia incompetencia en el asunto pero, como deseo ayudar, permítanme ofrecer algunas sugerencias para apoyar a los que tengan seres queridos o amigos que sientan atracción hacia las personas de su mismo sexo.
El plan de felicidad de nuestro Padre



Primero, dejemos completamente en claro lo que Dios quiere para cada uno de nosotros: quiere que tengamos todas las bendiciones de la vida eterna; quiere que lleguemos a ser como Él. Para ayudarnos a lograrlo, nos ha dado un plan, el cual está basado en verdades eternas y que no se altera de acuerdo con las tendencias sociales de la época.


Una de las partes fundamentales de ese plan consiste en tener hijos, que es una de las razones esenciales por las que Adán y Eva salieron del Jardín de Edén (véase 2 Nefi 2:19–25; Moisés 5:10–12). Se les mandó fructificar y multiplicarse (véase Moisés 2:28), y ellos decidieron obedecer ese mandamiento. Nosotros debemos seguir su ejemplo casándonos y proporcionando los cuerpos físicos para los hijos espirituales del Padre Celestial. Obviamente, una relación con alguien del mismo sexo es contraria a ese plan.


Por razones variadas, el matrimonio y los hijos no están a inmediata disposición de todas las personas. Tal vez no se reciba una propuesta matrimonial; tal vez aun después de haberse casado, no exista la posibilidad de tener hijos; o quizás en el presente no se sienta atracción hacia el sexo opuesto. Sea cual sea la razón, las más ricas bendiciones de Dios estarán finalmente a disposición de todos Sus hijos si son limpios y fieles.


Por medio del ejercicio de la fe, del esfuerzo personal y de la confianza en el poder de la Expiación, algunos pueden resolver en la tierra el problema de la atracción hacia su mismo sexo y casarse; otros, sin embargo, tal vez nunca se libren de ella en esta vida.


Como hermanos de la Iglesia, familiares y amigos, debemos reconocer que los que se sienten atraídos hacia personas de su mismo sexo enfrentan algunas restricciones exclusivas con respecto a la manifestación de sus sentimientos. Aunque la atracción hacia el mismo sexo es algo real, no debe existir una expresión física del sentimiento. El deseo de obtener satisfacción física no autoriza la inmoralidad en nadie. Esos sentimientos pueden ser muy fuertes, pero nunca lo serán tanto como para privar a ninguna persona de la libertad de optar por una conducta digna.


Al decir esto, permítanme aclarar que las atracciones en sí, por muy penosas que sean, no hacen indigna a la persona. La Primera Presidencia ha dicho lo siguiente: “Existe una diferencia entre pensamientos y sentimientos inmorales y el participar en comportamientos tanto heterosexuales como homosexuales” 2 . Si no se ha llevado a la práctica el objeto de la tentación, no se ha transgredido.


El no comprender esa distinción conduce a veces a la desesperanza. Siento compasión por aquellos que no entienden que toda bendición que Dios ofrece está a disposición de cualquiera que obedezca las leyes sobre las cuales se base esa bendición (véase D. y C. 130:20–21). Ninguna persona que viva de acuerdo con el Evangelio debe desesperarse. La esperanza y la paz provienen del Consolador, y la solución para la desesperación es invitar al Espíritu Santo a formar parte de nuestra vida.
Las formas de ayudar



Supongamos que usted es familiar o amigo de una persona que se siente atraída hacia los de su propio sexo y se le acerca en busca de ayuda. ¿Qué debe decirle? ¿Qué debe hacer?


Yo empezaría por reconocer el valor que llevó a su hijo, hija, hermano o amigo a hablar con usted; reconocería también la confianza que esa persona le demuestra. El hablar del problema con alguien de confianza es un primer paso saludable para enfrentar sentimientos confusos, y es imperativo que en esos primeros pasos la persona encuentre compasión.


Luego, si usted es el padre o la madre del que se siente atraído hacia personas de su mismo sexo, no suponga que la razón de esos sentimientos radica en usted. Nadie, y tampoco el que lucha con el problema, debe echarse la culpa. No se debe tampoco culpar a nadie más, menos aún a Dios. Anden por la fe y ayuden a su ser querido a enfrentar la dificultad lo mejor que pueda.


Al hacer eso, reconozcan que el matrimonio no es una solución para todo problema de esta índole. Las atracciones hacia los del mismo sexo son muy profundas y el entrar en una relación heterosexual por la fuerza con toda probabilidad no las cambiará. Todos nos quedamos muy contentos cuando alguien que ha luchado con esos sentimientos puede casarse, tener hijos y lograr la felicidad familiar. Pero otros intentos han dado como resultado corazones heridos y hogares deshechos.


Sobre todo, mantengan abiertas las líneas de la comunicación. La comunicación sincera entre padres e hijos es una clara expresión de amor; y el amor puro, expresado generosamente, puede transformar los lazos familiares. No obstante, el amor por un miembro de la familia no significa que se apruebe la conducta indecente. Por supuesto, sus hijos son bien recibidos en su hogar, pero como padres tienen todo el derecho de impedir que haya en él ninguna conducta que ofenda al Espíritu del Señor.
El principio de la jardinería



Consideremos ahora un principio que se aprende en jardinería. Alguien ha dicho que si plantamos buena semilla, no habrá mucha necesidad de la azada. Del mismo modo, si llenamos nuestra vida con alimento espiritual, será más fácil dominar ciertas inclinaciones. Eso significa que debemos crear en nuestro hogar un ambiente positivo en el cual se pueda sentir el Espíritu en abundancia. Un ambiente positivo incluye, de manera constante, la devoción privada y pública, la oración, el ayuno, la lectura de las Escrituras, el servicio a los demás, y el fomento de conversaciones, música, literatura y otros medios ennoblecedores.


Ese mismo entorno se extiende a las experiencias dentro de la Iglesia. Algunos de los que sienten atracción por las personas de su mismo sexo tienen temores que no se han resuelto, y se sienten ofendidos en la Iglesia cuando no ha habido intención de ofenderlos. Por otra parte, algunos miembros excluyen de su círculo de hermandad a los que son diferentes. Cuando nuestras acciones o palabras desaniman a alguien de aprovechar al máximo su condición de miembro de la Iglesia, eso significa que hemos fallado a la persona y al Señor. La Iglesia se fortalece cuando incluimos a todos los miembros y cuando nos fortalecemos unos a otros en el servicio y el amor (véase D. y C. 84:110).


Quizás sienta la inspiración de alentar a la persona a quien esté tratando de ayudar a que hable con un líder de sacerdocio que posea las llaves para dar consejos inspirados. Si es así, hágalo, sabiendo que la Primera Presidencia ha pedido a los líderes de la Iglesia que hablen de esos problemas confidencialmente y con un espíritu de amor como el de Cristo3 .
En las manos del Señor



No hace mucho tiempo recibí una carta de un hombre de poco más de treinta años que lucha con la atracción hacia las personas de su mismo sexo. Su lucha no ha sido fácil y no se ha casado todavía. Pero me escribió: “El Señor me ha ayudado a enfrentar mis circunstancias presentes, y me contento con hacer lo mejor que puedo y dejar mi vida en Sus manos”.


La fe y el valor de ese hombre que vive enfrentando una dificultad que yo nunca he tenido que enfrentar me arrancan lágrimas de admiración y de respeto. Lo amo y amo a los miles de personas como él, hombres o mujeres, que “pelea[n] la buena batalla” (1 Timoteo 6:12). Recomiendo su manera de actuar a todos los que luchen con la atracción hacia las personas de su mismo sexo o a los que estén tratando de ayudarles.


Ayuda adicional



Algunas de las ideas y palabras de este artículo provienen de un folleto preparado por la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles para los que se sientan atraídos hacia las personas de su mismo sexo. Se titula God Loveth His Children (Dios ama a Sus hijos) (04824) Si el folleto se ha traducido a su idioma, podrá obtenerlo en el centro de distribución del lugar donde resida o puede bajarlo de www.lds.org/same-gender -attraction. 

Notas


1. “Sois templo de Dios”, Liahona, enero de 2001, pág. 87.
2. Carta de la Primera Presidencia, 14 de noviembre de 1991.
3. Carta de la Primera Presidencia, 14 de noviembre de 1991.


Con cariño,

Carlos

viernes, 1 de noviembre de 2013

¡CUANDO NOÉ DESEMBARCÓ, CON LA MADERA DEL ARCA CONSTRUYERON CASAS! La autosuficiencia en la Iglesia.

Hola de nuevo.

Tal vez pensar en cómo era el panorama cuando Noé y su pequeña familia de 7 personas más, es algo poco fácil de hacer. Realmente como fue ese diluvio y como quedó la tierra después de “bautizada” podría hacer que nuestras mentes divagaran mucho, sin embargo, pensar entonces como hubiera sido la vida de ellos al día siguiente de terminar esa gran tormenta emociona un poco más. No sé qué cosas y que técnicas tuvieron que implementar para empezar literalmente de cero, no existía nadie más en la tierra sino solo ellos, acompañados de los animales que estaban en el arca y una tierra pasada por agua. En qué lugar desembarcaron, no lo sé, aunque semanas atrás vi un especial en Discovery Channel sobre el tema y dicen que el desembarco en el Monte de Ararat al noreste de Turquía y hablan de las hipótesis del sitio donde según ellos encontraron el arca. Pero no quiero hablar sobre el tema de si aún esta los resto de madera o no, porque según el título, considero que hicieron un uso más técnico debido a las circunstancias en las que se encontraban.

Mejor, quiero usar este espacio para poner en conocimiento algunas de las herramientas o programas que usa la Iglesia para ayudar a los miembros de todo el mundo y a los que no lo son, con el tema de la autosuficiencia que por estas épocas y las que vendrán serán de gran ayuda para prepararnos mejor y enfrentar los tiempos difíciles.

Primero quiero definir qué es autosuficiencia en el lenguaje de la Iglesia y según la RAE. La Iglesia lo define así:

La autosuficiencia es la capacidad y el compromiso de proveer las necesidades del diario vivir para uno mismo y para la familia y el esforzarse por hacerlo. Conforme los miembros llegan a ser autosuficientes, también tienen mayor capacidad para servir y cuidar de los demás.

De la RAE:  De auto- y suficiencia).1. f. Estado o condición de quien se basta a sí mismo. 2. f. suficiencia (presunción). (Real Academia Española © Todos los derechos reservados)

La RAE lo hace de una manera simple y sencilla, para la Iglesia este tema es mucho más complejo y me gustaría poder compartir algunos enlaces de información donde nos ayudarán a ver la manera como se realiza y del cómo se canaliza para que puedan llegar a los más necesitados, sin embargo haré un listado que brindan orientación:

Los links de información:

PROVEER CONFORME A LA MANERA DEL SEÑOR Discurso del Élder Uchtdorf

Llevar una vida providente es uno de los factores que tal vez se ha distorsionado mucho en la sociedad actual; los carros lujosos, las casas de millones de dólares, la ropa de etiqueta, los accesorios más caros para muchas personas brindan la comodidad y significan ser parte del mundo de hoy, aunque en diferentes países se ve de forma diferente pero para nuestra sociedad colombiana suele ser la única forma de tener un lugar dentro de alguna comunidad.  No quiere decir que si tenemos la posibilidad de obtener algún “lujo” no lo podamos hacer, pero hago referencia a que muchas personas deciden obtener deudas grandes para poder permanecer en un estatus o aparentar estarlo, pero dentro de sí, realmente lo único que tiene de lujo es su preocupación por pagar al siguiente mes una deuda que supera sus ingresos. Generalmente eso es lo que pasa hoy en día.





                                                   
Fuente:    Tomado de Resumen de la guía para los líderes del programa de bienestar.

Con Ale hemos visto como personas en un supermercado haciendo fila para pagar su cuenta que no supera los $50.000 pesos (US $23 aproximadamente), lo hacen con una tarjeta de crédito a 6 cuotas o a 8 como lo vi la última vez, pero no ha sido la única experiencia, compartiré 2 más.

La primera, estaba haciendo fila y el joven que estaba pagando su almuerzo de $15.000 pesos (US $6.5 aproximadamente) lo hacía con su tarjeta de crédito a 3 cuotas. La segunda, con Ale, la esposa y el esposo hicieron una compra de $150.000 pesos (US $73 aproximadamente) con la primera tarjeta que pasó, la cajera le dijo que no tenía saldo, con la segunda y la tercera era la misma situación, después el esposo pasó la tarjeta débito de él y sólo había $100.000 pesos (US $45 aproximadamente) y el saldo lo intentó pagar con más tarjetas de crédito, pero no fue posible. Con Ale en total contamos 7 tarjetas de crédito entre los dos y 3 de débito, resultado final para ellos: a la cajera le tocó devolver el resto de los productos, resultado final para nosotros: esperar 25 minutos en la fila y asombrados sobre la economía de esa pareja de casados.

Y muchos más casos sobre el manejo inadecuado de la economía en el hogar han traído como consecuencia hasta el divorcio del matrimonio por esta situación. Aunque los Profetas actuales nos advierten sobre estos desastres económicos, muchas personas miembros y no miembros siguen siendo esclavos del crédito, de deudas más gigantes que ellos y pérdidas de vidas y familias en casos tristes. La autosuficiencia en la iglesia es un programa dirigido por el Sacerdocio y ayuda a brindar apoyo y bienestar para todas las personas que deseen hacer estos programas.  Generalmente podemos encontrarnos en situaciones económicas difíciles, pero si estamos preparados no hay preocupaciones que tener. No estaremos nunca exentos de una situación económica difícil, la pérdida de empleo puede venir en cualquier momento; sin darnos cuenta la empresa en la que trabajamos simplemente puede quebrar de una semana a otra, o como los recortes de personal que anuncian las grandes empresa que son recorte de miles de empleados.

Seguir los consejos de los líderes y de los profetas actuales nos ayudarán a mantenernos alejados de caer en deudas que no son necesarias y que tal vez no son la prioridad para nuestra esposa e hijos. Debemos pensar en que casi siempre ese tipo de circunstancias económicas no solo afectan nuestra familia sino que nuestros demás familiares de cierta manera se verán involucrados.

Me pregunto ¿cómo sería la economía familiar de Noé? Después del diluvio, ¿cómo construyeron sus hogares y como llegaron a ser familias estables y ser los responsables de las nuevas generaciones que habitarían la tierra?

La educación juega un papel importante en nuestras vidas, podrá ayudarnos a proveer más para los cercanos a nosotros, tendremos el privilegio de vivir con lo que necesitamos, si tenemos la necesidad de adquirir una deuda por ejemplo para la educación, ésta sería una de las buenas razones, al igual que adquirir una deuda para obtener una casa y un carro que esté a nuestro alcance.

Vivir una vida providente genera tranquilidad temporal y espiritual, trae paz, genera una mejor expectativa de vida en el futuro, pondremos los cimientos de criar a una familia firme y libre de preocupaciones y los sueños en las noches serán más tranquilos. Vivir endeudado es lo mismo que vivir atado a las cadenas del pecado.

Carlos





lunes, 7 de octubre de 2013

¿Y qué vamos a hacer con la Conferencia General?

Este fin de semana fue simplemente MARAVILLOSO.

Nos quedamos en casa a ver todas las sesiones de la conferencia (vi la sesión del Sacerdocio con mi esposo, fue genial :D), pudimos tomar notas, hacer comentarios, escuchar los bellos coros (tres diferentes, todos muy lindos), sentir el Espíritu, hacer que nuestro hijo RS participara (dirigió los himnos, se unió en las oraciones y hasta levantó su mano derecha en el sostenimiento de oficiales -más bello jeje-) y en general, disfrutar un tiempo en familia para escuchar atentamente las palabras de los profetas y nuestros líderes inspirados.

Y en verdad aprendimos MUCHAS cosas. Se nos recordaron doctrinas básicas y muy importantes, se nos llamó al arrepentimiento, se nos instó a evaluar nuestra vida y a tomar la decisión de participar más y de mejor manera en la Obra del Señor.

Quise hacer una lista rápida de mis notas, para recordar lo que se nos enseñó y también se incluyen las cosas que haremos:

- El profeta nos pide que sigamos donando al fondo misional general y/o de barrio.
- La conferencia general es del Señor: "Mi Conferencia General".
- Debemos incluir en la conferencia general a los niños y jóvenes, ellos siempre sienten el Espíritu.
- Lo que se dice en la conferencia general no es tan importante como lo que se escucha y se siente.
- Debemos obedecer al profeta AHORA.
- Debemos ser mansos y humildes de corazón, como el Salvador.
- Es nuestro deber tratar de ser mejores que el día anterior.
- Hay que trabajar para vencer nuestras debilidades lo antes posible, especialmente, controlar nuestro temperamento.
- Somos hijos e hijas de Dios, y por tanto nos debemos respeto entre hombres y mujeres.
- No importa dónde servimos, sino cómo lo hacemos.
- Podemos guardar y recordar lo bueno del pasado, pero siempre mirar hacia el futuro con fe.
- El cumplir con la ley del diezmo nos provee bendiciones sutiles pero significativas.
- Las ventanas de los cielos se abren para nosotros y dejan entrar la luz espiritual.
- La Iglesia practica los dos principios que predica para la autosuficiencia: vivir dentro de sus propios recursos y ahorrar para las emergencias.
- Un paso importante en el proceso de santificación es pagar un diezmo íntegro.
- Debemos dudar de nuestras dudas antes de dudar de nuestra fe.
- Nuestra felicidad familiar depende de qué tanto guardemos los mandamientos.
- Si hay un lugar seguro para criar hijos: un hogar centrado en Cristo y Su Evangelio.
- La rectitud es más poderosa que la iniquidad.
- Las escrituras son la clave de nuestra protección espiritual.
- Como mujeres, debemos desarrollar y aumentar nuestra fuerza moral, ya que nuestra autoridad moral es importante y necesaria para las familias.
- Trabajando juntos, los hombres y las mujeres, producimos un bien mayor.
- Debemos orar para pedir experiencias misionales, orar por los misioneros y sus investigadores e invitar a un amigo a una actividad, sea dentro o fuera de nuestra casa.
- Debemos seguir la invitación del profeta a rescatar y a hacer obra misional.
- La expiación de Jesucristo tiene efectos sanadores que van más allá de nuestra comprensión, pero que están a nuestro alcance.
- Nuestro esfuerzo por lograr la divinidad va a ser puesto a prueba una y otra vez.
- Somos más fuertes que nuestras limitaciones.
- Aunque seamos vasijas quebradas, estamos en manos del Alfarero Divino.
- Debemos tener esperanza y compasión los unos por los otros.
- Es URGENTE que cada uno de nosotros ayude a predicar el Evangelio.
- No se nos pide a todos que hagamos TODO, sino que oremos al respecto y HAGAMOS ALGO.
- Debemos tomar la decisión de hacer lo que Jesús nos ha pedido (Obra Misional).
- Es imposible fracasar cuando nos esforzamos al máximo.
- Debemos llevar una familia a la Iglesia antes de Navidad!
- Los Artículos de Fe nos ayudan a recordar verdades sagradas: los 4 primeros nos enseñan doctrinas básicas y el Evangelio de Jesucristo. El 5 y 6, la organización y el orden del Sacerdocio. El 7,8 y 9, los recursos con los que contamos para tener el Evangelio. El 10, 11 y 12, la manera de compartir el Evangelio y el 13 nos recuerda cómo debemos manejar nuestra vida y cómo debemos tratar a los demás.
- En la Iglesia no hay extranjeros ni marginados, sino hermanos y hermanas. El Señor no hace acepción de personas.
- Los misioneros son asombrosos!
- El Padre Celestial nos da la seguridad que necesitamos para enfrentar las pruebas o los desvíos del camino correcto.
- Satanás quiere confundirnos sobre quiénes somos: cambiar las perlas verdaderas por bisutería de plástico (OJO con esto).
- Hay una gran diferencia entre QUERER SER como Cristo y HACER lo que Cristo haría.
- El ser poseedor del Sacerdocio implica ser responsable de la vida eterna de los Hijos de Dios.
- La orientación familiar requiere de buenos pastores, que sean amigos, porque un buen amigo ama, escucha y hace lo posible por ayudar.
- Para considerar: ¿qué decisiones me llevarán a la felicidad en la vida familiar? El consejo del profeta: seguir los dos mandamientos que resumen a los demás (amar a Dios y amar al prójimo).
-  La vida familiar nos prueba y nos fortalece.
- A los fieles se les garantiza el gozo.
- No debemos tener dioses ajenos ni "hacernos imagen".
- Debemos aprender a organizar nuestras prioridades, ¿cuál es nuestra prioridad suprema?
- El llegar a entender el Plan de Salvación nos ayuda a establecer prioridades.
- Las leyes del hombre no pueden cambiar a moral lo que el Señor a establecido como inmoral.
- Tengamos el valor de desafiar la opinión popular.
- No hay que ser un cobarde moral.
- Las decisiones que tomamos tienen consecuencias eternas.
- No es suficiente tener un testimonio, hay que tener una convicción de lo correcto, estar convertido.
- Satanás tratará de recordarnos nuestros pecados pasados, pero hay que recordar que nuestras malas decisiones se pueden solucionar con arrepentimiento, el poder del perdón, la misericordia y la expiación.
- Cuando pasemos por pruebas muy difíciles, podemos recordar que otros han pasado por las mismas pruebas, han perseverado y finalmente vencieron. HAY ESPERANZA!
- "Mientras más fuerte el viento, más fuerte el árbol".
- Si no tuviéramos pruebas, progresaríamos poco o nada.
- A pesar de las pruebas y dificultades, nuestro compromiso con Dios no puede decaer.
- Debemos cuidarnos de cualquier tipo de esclavitud, sea a sustancias, a conductas o a filosofías.
- Podemos y debemos mejorar la cultura moral que nos rodea, en nuestra comunidad, en la familia, al votar, al estar enterados y participar de los asuntos políticos, etc.
- Todas y todos somos bendecidos por el poder del Sacerdocio, ya que trae bendiciones, poder y promesas.
- "Dios habla".
- Para ser un buen maestro hay que: ser digno de la compañía del Espíritu, obtener la palabra, saber escuchar y ser testigo independiente de lo que se enseña.
- Debemos estar asidos constantemente a la barra de hierro.
- Siempre debemos asistir a las 3 horas de reuniones dominicales. Cada una tiene un por qué.
- Debemos prestar atención a las señales de nuestros tiempos; debemos "mirar hacia arriba". "Por sus frutos los conoceréis".
- Debemos y podemos alinear nuestra voluntad a la del Señor.
- Nuestro cuerpo es un templo.
- El autodominio es una virtud que debemos llegar a obtener. Nos ayuda el ayuno, porque nos ayuda a someter los apetitos, obtener verdadera libertad y nos hace aferrarnos a la oración.
- Daremos cuenta al Señor sobre lo que hicimos con nuestro cuerpo y con nuestra familia.
- El profeta nos insta a nutrir nuestro testimonio, aumentar el amor en la familia, ser más bondadosos y embarcarnos en la Obra.

La lista rápida resultó ser muy larga, pero aún así es más corta que mis notas jajaja :D

Ahora en estos seis meses que empiezan, antes de la siguiente conferencia general, tenemos el desafío de repasar, estudiar y escudriñar los mensajes, pero aún más importante, ponerlos en práctica. Si solo hacemos una o dos cosas de la larga lista, ya estaremos empezando a hacer que el obedecer a los profetas del Señor sea un hábito en nuestra vida, y ese ejemplo se transmitirá eficazmente a nuestros hijos. Con el tiempo, nos volveremos más hábiles en seguir a los profetas, y lograremos hacer todo lo que ellos nos dicen. Como lo recordó la hna. Oscarson: recibimos el testimonio de lo que queremos saber si es verdad o no después de la prueba de nuestra fe, después de obedecer.

Ahora, ¡a trabajar!

Alejandra


Elder Dube, genial discurso! y RS muy atento :)

Y sí, viendo los 3 la sesión del Sacerdocio. En casa yo fui la que se coló jeje :D


Magnífico coro de jovencitos en la Sesión del Sacerdocio! me imaginé a RS en unos años :¨)