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domingo, 2 de julio de 2017

5 ejercicios para ser un Obispo y no frustrarse en el intento. *Comentarios Netamente Personales*

¡Hola de nuevo!

Hace meses que no escribimos, pero nos pondremos al día; varios son los temas que trataremos durante este segundo semestre.

Llevo cerca de 18 meses de servir como obispo en la Iglesia. Ha sido una experiencia maravillosa, muchos de los que han servido en este llamamiento lo saben. Aunque ha sido poco tiempo he pensado en varios asuntos que creo son importantes. Me atrevo a mencionar a continuación 5 ejercicios para ser un obispo (de 18 meses) y no frustrarse en el intento.


  1. DELEGAR Y RENDIR CUENTAS: Creo que el proceso de liderazgo de la Iglesia en Colombia (el año 2016 se celebraron los 50 años de la Iglesia en nuestro país) ha mejorado durante este medio siglo. Tenemos la oportunidad de servir y estamos en una época de la historia donde los recursos, la tecnología y la educación son de gran ayuda en este proceso. No me imagino un obispo hace 30 años donde no tenía Facebook, Whatsapp, las apps de la Iglesia y el MLS en línea; claro, las necesidades eran otras, pero hoy gracias a ellas podemos "apresurar la obra de salvación". Tenemos hermanos mejor preparados, aunque aún no tenemos generaciones completas siendo profesionales que puedan servir de una manera diferente, pero siempre contamos con el ánimo, tiempo, entre otros, de los que nos ayudan a servir. Los Consejos de Barrio (CB) son espacios donde el liderazgo se puede enseñar y gracias a todo lo que hay que hacer se tiene la oportunidad de aprender y delegar. Los tiempos donde el Obispo era del "todero" deben dejar de existir, ya el tiempo se deberá dedicar a prestar atención a los jóvenes y casos de adultos muy especiales, lo demás lo podrá atender los consejeros, las presidencias de las Organizaciones Auxiliares (OA) y otros líderes; ellos tendrán la oportunidad de rendir cuentas, pero creo que aún necesitamos mejorar en este aspecto. Para ilustrar hay una frase que nunca será demás compartirla: “Cuando el rendimiento se mide, dicho rendimiento mejora. Cuando el rendimiento se mide y se informa, el ritmo de mejoramiento se acelera”. PRESIDENTE THOMAS S. MONSON REUNIÓN MUNDIAL DE CAPACITACIÓN DE LIDERES, 19 DE JUNIO DE 2004, PÁG. 5.  El manual de Predicad Mi Evangelio enseña lo siguiente: "El principio de rendir cuentas de su responsabilidad es fundamental en el plan eterno de Dios. Todos compareceremos ante el Señor en el juicio final y daremos cuentas de lo que hayamos hecho con las oportunidades que él nos ha dado" (véase Alma 5:15–19; D. y C. 137:9). La clave para que esto funcione es tener EXCELENTES secretarios que puedan ayudar con esta labor.
  2. ENCONTRAR PRONTO EL EQUILIBRIO: Hay un consejo muy sabio que recibimos del Elder Bednar con relación a encontrarlo: nos invita a estar en cada lugar y concentrarnos en ello. Si estamos en la casa debemos estar en casa, si estamos en el trabajo debemos estar en el trabajo, si estamos en la iglesia debemos estar en la iglesia, para no decir nada extra ni menos de lo que el Élder no enseña les invito a ver el video aquí.
  3. ¿HAY TRADICIONES QUE ELIMINAR? Durante muchos años probablemente se hayan enseñado algunas tradiciones que no están tan de acuerdo con lo indicado en los manuales de instrucciones; no comento una en especial porque en todos los casos son muy diferentes y contextos opuestos, algunas tradiciones no correctas hacen que se enseñen de generación en generación y los miembros al ver que se hacen creen que es lo correcto y no siempre es así. Para poder ayudar a edificar un reino y que se establezca como se nos ha mandado es necesario que las tradiciones sean enfocadas en lo correcto. Es difícil ahora cambiar las pretensiones de muchos hermanos, pero el momento de hacerlo es ahora, es una oportunidad única para vencer tradiciones combinadas con la cultura de la fe anterior y lograr lo que sucedía en el Libro de Mormón: " Y todos clamaron a una voz, diciendo: Sí, creemos todas las palabras que nos has hablado; y además, sabemos de su certeza y verdad por el Espíritu del Señor Omnipotente, el cual ha efectuado un potente cambio en nosotros, o sea, en nuestros corazones, por lo que ya no tenemos más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente." Mosíah 5:2 
  4. ¿Y LA ESPOSA DEL OBISPO?: Les compartiré un mensaje que encontré esta semana navegando por la página de la iglesia, creo que es MUY importante leerlo detenidamente:     LA ESPOSA DEL OBISPO Había sido obispo de mi barrio en el sur de California por dos años y estaba desanimado. Descubrí que mi trabajo como obispo estaba tomando tanto tiempo como mi trabajo de profesor, dejando un muy preciado pero poco tiempo o energía para mi esposa y tres hijos pequeños. Cuando mi presidente de estaca me preguntó cómo iban las cosas, le dije la verdad, que las cosas parecían ir muy bien en el barrio. Todo el mundo parecía estar bien. Todos, excepto la esposa del obispo. Le dije al presidente de estaca que la esposa del obispo se veía desanimada, cansada, abrumada. La habían oído decir que ella parecía ser la única encargada de la crianza de los hijos y el mantenimiento del hogar. La mujer del obispo, de hecho, me había dicho que su marido a veces se quedaba dormido durante la noche de hogar y la lectura diaria de las Escrituras. Ella me había dicho que a veces pasaron días sin una conversación significativa con su marido. “Presidente,” dije, “Creo que no puedo ser un profesor y un obispo y un marido y un padre a la vez. Simplemente no soy capaz de manejar cuatro puestos de trabajo a tiempo completo. Veinticuatro horas al día no es suficiente. Tal vez será mejor que consiga un nuevo obispo para mi barrio “. El presidente de estaca sonrió, y me di cuenta que no iba a conseguir un nuevo obispo para mi barrio. “Obispo, está haciendo un buen trabajo. Sus miembros del barrio le aman. Su esposa y los niños le aman. Yo le quiero mucho. El Señor le ama. Pero tenemos que reorganizar sus prioridades. Primero es un esposo y después un padre. Es el sostén de su hogar, un proveedor. Parte del tiempo restante tendrá que usarse con cuidado en el servicio del Señor “. El presidente de estaca y yo hablamos durante mucho tiempo esa noche. Él me ayudó a ver cómo mis consejeros podrían tener más parte de la carga. Podría dar más a mis líderes del sacerdocio. Podría dar muchas asignaciones de rutina a mi secretario ejecutivo y mi secretario de barrio. Y a continuación, el presidente dijo algo que me ayudó a comprender que, efectivamente, mi matrimonio era más importante que mi llamamiento en la Iglesia. “Obispo”, dijo, “tenemos una reunión de estaca este miércoles por la tarde. Quiero que no asista. Consiga una niñera para los niños y lleve a su esposa a cenar. “Y luego, tan pronto como su año escolar haya terminado, quiero que deje que su primer consejero encargado mientras se toma unas vacaciones. Haga arreglos para que sus hijos se queden con cualquiera de sus padres o los padres de su esposa. Luego, lleve a su esposa de viaje. Pruebe hasta dónde puede llegar desde un teléfono. Y cuando llegue a casa, quiero que logre estar realmente involucrado con sus hijos “. Lo curioso de la época en que estuve de vacaciones: el barrio estuvo bien bajo la dirección de mi primer consejero. Los otros líderes del barrio hicieron un trabajo mejor de lo que nunca antes habían hecho. A mis hijos les encantó pasar tiempo con sus abuelos (y los abuelos estuvieron igualmente encantados). Y mi esposa y yo nos hicimos novios de nuevo. Hemos aprendido una vez más a hablar y reír juntos y ser los mejores amigos. Hemos aprendido a hacernos mutuamente nuestras primeras prioridades otra vez. Planeamos actividades familiares para nosotros y nuestros hijos. Cuando volvimos a casa de nuestras vacaciones, descubrí que, efectivamente, podría ser un buen marido, un buen padre, un buen profesor y un buen obispo. FUENTE: https://www.lds.org/ensign/1993/06/the-family-now-and-forever/the-bishops-wife?lang=eng TRADUCCION PERSONAL NO OFICIAL
  5. ¡SÉ FELIZ, QUERIDO OBISPO! Probablemente nunca más serás un Obispo, ahora la iglesia ha crecido lo suficiente como para darle la oportunidad y bendición a otros hermanos. Ya no creo que haya obispos que duren más de 5 años o 10 como alguna vez oí, ya las nuevas generaciones de hermanos están siendo preparados para poder también servir, por lo que es mejor ser FELIZ, tal vez a pesar de lo difícil que a veces siente que van las cosas. Vivir este llamamiento es algo que debe ser parte del equilibrio, es una oportunidad única, sagrada y sobre todo que realmente entiendes muchas de las necesidades que tiene un barrio. Con TODA SEGURIDAD después del relevo no servirás en otros llamamientos como antes lo hacías, estoy seguro que lo harás mucho, pero mucho mejor que antes, cualquiera que sea el llamamiento que se te asigne después de ser el Obispo, ya habrás desarrollado la capacidad de magnificar cualquier asignación o llamado haciendo lo máximo de los mejor que has llegado a ser. Durante el servicio que se presta, después de pasar más de 1000 horas escuchando y dando consejo y de abrir la puerta del perdón a quienes lo necesiten, durante el periodo que dure al llamamiento y al final cuando llegue el relevo, lo que debe quedar es la felicidad de ser un representante del Salvador como un Pastor entregado y obediente en todas las cosas. Como aquel que fue ejemplo y como el que se esforzó por poner "... el tono espiritual del barrio al llevar a cabo la obra del Señor “con santidad de corazón” (Mosíah 18:12). Él enseña y eleva a los miembros conforme al ejemplo del Salvador. Manual de instrucciones Nº 1.
Lo anterior no es nada nuevo, no he dicho nada novedoso, es lo que siempre se nos ha enseñado, pero tal vez es la oportunidad de hacer las cosas diferentes, en Mayo se nos invitó:


“Les pedimos que reduzcan la carga de trabajo de nuestros líderes y miembros. Debemos buscar oportunidades para simplificar el trabajo.” (Presidente Thomas S. Monson – Capacitación Conferencia General Abril 2017)

“Existen dos maneras de simplificar las cosas. Una es cortar, otra es enfocar. Debemos utilizar más la segunda opción.” (Élder David A. Bednar – Capacitación Conferencia General Abril 2017)

Cuando dejamos de hacer las cosas a la que nos han apartado para hacerla, estamos dando los pasos para hacer las cosas difíciles.

NOTA ACLARATORIA: Mis comentarios con relación al llamamiento de obispo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días son de sentido personal y no pretenden ser una voz oficial de la Iglesia, no es la posición oficial sino que son sentimientos de la experiencia que tengo en este sagrado llamado.

Carlos. 
 

domingo, 20 de septiembre de 2015

SERIE "EL CLÓSET ES PARA LA ROPA" - Pregunta No. 5: ¿Dónde está mi amigo Zancudo? Seguir firmes en la fe.


He recordado durante este tiempo en que hemos hecho esta serie las experiencias que mi buen amigo “Zancudo” (les recuerdo que Zancudo fue un amigo muy especial que murió ya hace muchos años y que omito su nombre por reserva) compartió y compartimos. Lo conocí cuando preste servicio militar y durante el tiempo que compartimos aprendí muchas cosas.

Al llegar a la quinta pregunta y poder dar respuesta a la misma, he decidido soportar mi respuesta con una declaración que realizó la Primera Presidencia de la Iglesia el 29 de junio de 2015, que dió alcance a los cambios en los derechos constitucionales en los EEUU en este mismo año.

[…] El matrimonio entre un hombre y una mujer fue instituido por Dios y es fundamental en el plan que Él tiene para Sus hijos y para el bienestar de la sociedad. “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios y les dijo Dios: Fructificad y multiplicaos; y henchid la tierra” (Génesis 1:27–28). “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se allegará a su mujer, y serán una sola carne” (Génesis 2:24). 
Las familias fuertes, guiadas por una madre y un padre amorosos, sirven como la institución fundamental para el cuidado de los hijos, para inculcar la fe y para transmitir a las futuras generaciones las fortalezas y los valores morales que son importantes para la civilización y cruciales para la salvación eterna.
Una familia edificada en el matrimonio de un hombre y de una mujer constituye el mejor entorno para que se afiance el plan de felicidad de Dios. Esa es la razón por la que, generalmente, las comunidades y las naciones han animado y protegido al matrimonio entre un hombre y una mujer, y a la familia que resulta de esa unión, como instituciones privilegiadas. Las relaciones sexuales fuera de un matrimonio de ese tipo son contrarias a las leyes de Dios que pertenecen a la moralidad. Los cambios en la ley civil no modifican, ni pueden cambiar la ley moral que Dios ha establecido. Dios espera que defendamos y guardemos Sus mandamientos pese a las opiniones o tendencias divergentes de la sociedad. Su ley de castidad es clara: las relaciones sexuales son correctas únicamente entre un hombre y una mujer que estén legal y lícitamente casados como esposo y esposa. Invitamos a todos a revisar y a entender la doctrina que se halla Una Proclamación para el Mundo”. 
De conformidad con nuestras creencias fundamentales, los oficiales de la Iglesia no harán uso de su autoridad eclesiástica para efectuar matrimonios entre dos personas del mismo sexo; además, la Iglesia no permite que sus centros de reuniones ni otras propiedades se utilicen para ceremonias, recepciones ni otras actividades relacionadas con matrimonios de personas del mismo sexo. No obstante, se da la bienvenida a todos los visitantes a nuestras capillas y propiedades en tanto respeten nuestras normas de conducta durante su estadía en ellas.
El evangelio de Jesucristo nos enseña a amar y a tratar a toda persona con bondad y cortesía, incluso cuando no estemos de acuerdo. Afirmamos que no se debe tratar de forma irrespetuosa a aquellos que fomenten las leyes o los fallos de los tribunales que autoricen los matrimonios de personas del mismo sexo. De hecho, la Iglesia ha defendido los derechos de las parejas de personas del mismo sexo en asuntos de hospitalización y cuidado médico, de equidad de vivienda, de empleo y legalización de testamentos en tanto que estos no infrinjan con la integridad de la familia tradicional ni con los derechos constitucionales de las iglesias. La Iglesia insiste en los derechos de sus líderes y miembros de expresar y defender sus convicciones religiosas relacionadas con el matrimonio, la familia y la moralidad libres de represalia o de castigo. La Iglesia también tiene derecho a mantener sus normas de conducta moral y de buen comportamiento para los miembros. Como miembros de la Iglesia, somos responsables de enseñar el evangelio de Jesucristo y de hacer notar las grandes bendiciones que se derivan del prestar atención a los mandamientos de Dios, así como las consecuencias inevitables que resultan al pasarlos por alto. Invitamos a todos a orar para que a las personas de todas partes se les ablande el corazón en cuanto a las verdades que Dios estableció en el principio y para que se conceda sabiduría a quienes sean llamados a decidir asuntos que son importantes para el futuro de la sociedad. 

El Consejo de La Primera Presidencia y del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.


Yo me uno a esta declaración, dado que proviene de los líderes a los cuales yo sostengo y creo firmemente sobre la postura del matrimonio.

… Apreciado Zancudo, en el lugar donde tu estás debes estar aprendiendo el plan que aquí en la tierra no tuviste la oportunidad de conocer. Espero que tengas la oportunidad de seguir aprendiendo y seguir avanzando en la comprensión del Evangelio, "Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos; para que sean juzgados en la carne según los hombres, pero vivan en el espíritu según Dios." (1 Pedro 4:6). Ahora el reto es hacer una ordenanza vicaria para que desde aquí tengas el privilegio de hacer convenios y seguir comprendiendo este plan y tu propósito en la vida. Vida que dejaste años atrás…

Invitamos a las personas que se sientan atraídas a personas de mismo sexo que sigan los consejos de nuestros profetas, que hablen con sus familiares y con sus líderes locales, los invitamos a que sus deseos de comprender el plan de salvación  sigan creciendo y tengan el éxito que esperan durante esta prueba.

Y recuerden el consejo de nos da Doctrina y Convenios 76: 60 "Y vencerán todas las cosas"

Recuerden que tenemos algún material de ayuda para darles. Si quieren solicitarlo, lo pueden pedir anónimamente, nuestro correo-e: fliagomeztorres@gmail.com o por un mensaje privado a nuestra página de Facebook de El Libro Rojo SUD.



Carlos.

miércoles, 1 de julio de 2015

SERIE "EL CLOSET ES PARA LA ROPA" - Pregunta No. 4: Iglesia, Familia y ¿Matrimonio Gay? - Respeto, Amor y Educación.

Hola a todos nuestros queridos lectores :)

Hoy quisiera hablarles de un tema y plantearles un desafío (si es que se le puede llamar así) sobre lo que hemos estado escuchando y leyendo recientemente sobre la aprobación en Estados Unidos del matrimonio gay por parte de la Corte Suprema.

Sé que tal vez veamos esto como algo muy lejano a nuestra realidad en la Iglesia en Colombia, que estamos en un país que aún demorará un poco más en dejar que se apruebe el "matrimonio igualitario" (como lo han llamado) pero que al fin y al cabo lo aprobará, sea tarde o temprano, pero sucederá, así como ya ha pasado en tantos lugares del mundo. Sin embargo, considero pertinente y apropiado hablar en este momento de este tema, tal vez como una preocupación personal por lo que veo que está pasando a mi alrededor, al pensar en mis hijos y el futuro que viene para ellos, al mirar las personas en mi barrio y estaca y el poco conocimiento que tenemos sobre luchar con desafíos tan grandes como es el de sentir atracción por una persona del mismo sexo, la desinformación que existe en las redes sociales y lo agresivas que se pueden volver algunas personas cuando hablan sobre este tema, entre muchas otras razones. Trataré por tanto de explicar mi punto y mi invitación a la acción sobre este tema de la mejor manera posible.

Como todos sabemos, la posición tanto del Señor como de Su Iglesia es completamente clara e invariable en cuanto al matrimonio y la familia (véase "La Familia: Una Proclamación para el mundo" y la publicación "The Divine Institution of Marriage"), el matrimonio es ordenado por Dios y es entre un hombre y una mujer. Las personas, los gobiernos, y las familias del mundo han definido el matrimonio de muchas maneras: como un mandamiento divino, una convención social, la base de una sociedad, la manera de organizar la familia, un derecho fundamental, un contrato civil, entre otras definiciones. Debido a los muchos conceptos que los hombres y mujeres se han planteado y han decidido adoptar y practicar sobre el matrimonio en los muchos años de historia de la humanidad, ahora se ha planteado la definición de que el matrimonio no solo puede ser entre un hombre y una mujer sino entre personas del mismo sexo. Se han establecido las normas para darle una estructura, unos derechos y deberes, una manera de formalizarlo y todo lo que implica un matrimonio bajo la ley.

Dado entonces que esta definición de matrimonio ya ha entrado a formar parte del marco y la práctica legal de muchos países, es una realidad ineludible y que por cierto es más y más común y normal con el pasar de los días y los años, no podemos seguir pensando como miembros SUD que es algo que tiene que ver con "alguien más", que "no tengo por qué preocuparme de ese tema" y lo que aún no entiendo: "en casa solo enseñamos principios correctos y no hablamos de esa clase de temas"... entre otras frases por el estilo que no citaré y que no quiero recordar. Recientemente leí en un blog SUD que todos, todos los miembros de la Iglesia hoy en día conocemos, somos familiares o tenemos de amigo al menos a una persona que también es miembro de la Iglesia que siente atracción por alguien del mismo sexo. Al menos una persona, pueden ser muchas más. Y si en este momento están pensando en el nombre de aquella persona y no encuentran a nadie, lo más seguro es que no lo sepan, pero está en su casa o en su barrio y tiene desconfianza, temor o vergüenza de decirle a alguien (o a ustedes) sobre su situación pero ustedes no lo saben. Entonces, partiendo de esta estadística, es un tema que sí nos compete, que sí debemos preocuparnos por entender y saber manejar, que sí hay que enseñar en casa (porque si no lo hacemos nosotros los padres, alguien más de seguro lo hará y no precisamente con la mejor información ni de la mejor manera) y que sí hay que compartir.

Para poner el tema desde otra perspectiva, plantearé entonces una situación que sé que ya sucede y si no les ha pasado en su barrio, sé que sucederá en un tiempo no muy lejano y que debemos estar preparados para ella, para que no salgamos avergonzados, enojados, "indignados" o confundidos. La situación que describiré a continuación es meramente hipotética y ficticia (si coincide con la realidad es pura coincidencia) y la tomo de ejemplo para ilustrar lo que quiero explicar. Imaginemos entonces que faltan 10 minutos para la reunión sacramental. Llegamos a tiempo al salón, nos sentamos con nuestra familia y escuchamos tranquilamente el preludio. Al instante, vemos a través de las ventanas que se acercan a la puerta una pareja de hombres, tal vez alrededor de los 35-40 años, vestidos de traje y corbata, vestimenta usual para asistir a la capilla un domingo. Cuando llegan a la puerta vemos que están tomados de la mano. Amablemente saludan a las personas a su alrededor, y uno de ellos, a quien ustedes y yo conocemos, se acerca a nosotros a saludarnos también. Somos amigos de hace muchos años. Nos presenta a su esposo, a quien también saludamos y le presentamos a nuestros hijos, quienes están sentados a nuestro lado. Nuestro amigo había estado inactivo desde hace algunos años, los misioneros lo han contactado y después de varias visitas y lecciones ha decidido asistir nuevamente a la capilla, junto con quien ahora es su esposo. Él ha recordado lo bien que se sintió al volver a escuchar a los misioneros, quiso volver, a pesar de lo difícil que fue. Quiso invitar a su esposo, quien no había recibido antes lecciones de misioneros ni cosa parecida, pero aceptó, porque ama a quien es ahora su esposo y decidió apoyarlo.

Ambos están un poco aprensivos en cuanto a lo que pensarán o harán las personas en la capilla ese día, pero los misioneros han recibido apoyo de los miembros del consejo de barrio y han hecho todos los esfuerzos posibles por concretar la fecha que por fin llegó. La pareja ha asistido a la capilla y están sentados, juntos, en el salón, esperando que las reuniones comiencen.

Vienen entonces mis preguntas a todos nosotros, queridos lectores: ¿cómo los miramos cuando entraron? ¿sí los saludé y les sonreí, sin escandalizarme, asustarme o mirar para otro lado e ignorar que ya los había visto? ¿cómo los recibieron nuestros hijos? ¿les saludaron de la manera apropiada, fueron corteses? ¿de qué forma los recibió el obispo o cualquier otro líder del Sacerdocio? Ellos estuvieron durante toda la reunión sacramental y decidieron quedarse a las siguientes clases. En la clase de Principios del Evangelio, ¿cómo fueron presentados? ¿qué preguntas hicieron ellos y suponiendo que yo estaba presente en ese salón con ellos, qué les dije, cómo respondí? Los jóvenes y los niños también los observaron (MUY atentamente) desde que entraron al salón, hasta que se despidieron de nosotros, 3 horas después. Nuestros hijos me hicieron preguntas al respecto. ¿qué les dijimos? ¿cómo respondí sus preguntas, con qué tono, qué actitud?

Ahora, si nos adelantáramos más en el tiempo, o si la situación misma fuera que llegan la misma pareja, pero con su hijo adolescente (sea que es el hijo biológico de uno de ellos o es adoptado, es algo que va a suceder) a la capilla y este joven va a la clase de escuela dominical y luego con los HJ, ¿cómo fue recibido y tratado? ¿se le hizo sentir bienvenido? ¿o fue víctima de matoneo / bullying por parte de alguien más estando allí?

Son solo preguntas que vienen a mi mente al tratar de autoevaluarnos como familia en cuanto a nuestra forma de asimilar diferentes situaciones que de seguro ocurrirán. En las publicaciones que mencioné al iniciar esta entrada del blog, los profetas siempre nos recuerdan y nos recalcan que debemos por sobre todas las cosas tratar a todos con amor, respeto, y bondad tratarlos como Jesucristo lo haría. El que lo hagamos no significa que aprobamos o celebramos su definición de matrimonio y familia, no tiene nada que ver con eso. Simplemente partimos del punto de que todos somos hermanos, y debemos demostrarnos amor los unos por los otros.

¿Cómo llegamos entonces a tener en nuestra mente y corazón la actitud correcta para tratar a nuestros hermanos LGBTI con amor y respeto?

Hago esta pregunta porque es cierto que este tema puede provocar muchos tipos de sentimientos en las personas: indiferencia, dolor, angustia, indignación, enojo, repudio, confusión, etc. Sin embargo, el mandamiento es claro: "que os améis unos a otros" y esto requiere informarnos mejor y dejar tantos sentimientos prejuiciosos a un lado.

De esta forma entonces planteo el desafío para responder a la pregunta anterior: todo empieza en nuestro hogar. Nuestro hogar es el mejor lugar para aprender sobre la institución divina de la familia, sobre las responsabilidades del padre y la madre, sobre el propósito eterno del matrimonio y de la procreación. Debemos enseñar sobre el propósito del templo y de los convenios que allí se hacen. Debemos enseñar a nuestros hijos desde que son pequeños, que las leyes del país permiten no solo que un hombre y una mujer se casen sino que también permite que dos personas del mismo sexo lo hagan, pero eso no significa que la ley de Dios se vea alterada o modificada para aceptar esas uniones.

Debemos charlar con nuestros hijos, contestar sus preguntas y aclarar cualquier duda que ellos tengan al respecto. Debemos hablar con un lenguaje claro y apropiado para su edad sobre el propósito de nuestros cuerpos, de sus funciones, de su desarrollo y de lo sagrados que deben mantenerse, de las leyes de Dios que cuidan sus cuerpos, sus templos. Hay que hablar de los sentimientos que pueden llegar a generarse por personas del mismo sexo, y qué hacer en caso de que eso ocurra. Cuando en nuestra familia hay desinformación sobre este tema y los hijos no sienten la confianza de hablarlo con sus padres, pueden llegar entonces los sentimientos de temor, tristeza, incluso depresión, que puede llevar a que busquen fuentes de información menos confiables, que tomen malas decisiones y que cometan errores que se pudieron haber prevenido. Si estos temas se tratan con sinceridad y con confianza en el hogar ellos recurrirán a nosotros y podremos ayudarles antes que se vean tentados a hacer algo que podría llegar a hacerles daño.

¿Y en la Iglesia? bueno, se me ocurre que podríamos también hablar de estos temas en las Mutuales. La verdad es que en el tiempo que estuve en las MJ nunca se habló en una mutual sobre este tema, pero creo que pudo ser bueno que se mencionara, precisamente porque no todas las MJ o los HJ tienen la confianza de contar o preguntar algo a sus padres y tal vez alguien que sí sería una buena fuente de apoyo y ayuda sea un líder de la Iglesia. Se puede hablar abiertamente con los jóvenes para que al momento en que algún joven sienta que está en esta prueba (le atrae alguien del mismo sexo), no tenga que esconderse por temor y cometer errores que solo traen sufrimiento y angustia. Si se hablara con ellos así, de manera más natural, habría más jóvenes que no tienen que devolverse de la misión por depresión o miedo a ser descubierto por sentir algo diferente que no tiene nada de malo con tal de que no se actúe acorde a los sentimientos. Podemos hablar con los jóvenes de los efectos nocivos del bullying, cómo evitarlo y cómo cortarlo si ya está germinando. Todos sabemos que la etapa de la adolescencia no es fácil y todos buscamos nuestro rumbo. No podemos permitir que por acciones malintencionadas o aparentemente "inocentes" de otros, nuestros jóvenes terminen en caminos peligrosos de los que luego no puedan salir solos. Es mucho el dolor y sufrimiento que podemos evitar si actuamos a tiempo.

Imagino también reuniones de Sociedad de Socorro y Quórumes del Sacerdocio donde se despejen las dudas de los padres, donde se hable de forma franca y directa de los espantosos efectos de la pornografía (también hay que hablar esto con los jóvenes), donde se promuevan herramientas para proteger a nuestra familia de tan terrible veneno. Si los profetas nos han advertido tan enfáticamente sobre las nefastas consecuencias de la pornografía es por algo, y hemos visto estos efectos en otras familias, por favor hagamos algo más para luchar contra esta terrible plaga. Si bien hoy en día es prácticamente imposible blindar a nuestros hijos de la suciedad que hay en el mundo, podemos enseñarles qué hacer cuando se topen con pornografía, qué hacer cuando quieran presionarlos a consumir drogas o cómo elegir mejor a sus amigos más cercanos, quienes influirán enormemente en ellos y en sus desiciones del día a día.

El desafío es este, que hagamos un poco más por salvaguardar nuestras familias de los fuertes ataques del enemigo. Siempre habrá algo que podamos hacer o mejorar en casa. Empecemos poco a poco y los efectos protectores de una influencia recta en el hogar se verán y darán frutos. Vivimos en tiempos peligrosos y cada vez lo serán más, pero así como los profetas nos han enseñado, podemos criar a nuestros hijos con seguridad si nuestra base es el Evangelio de Jesucristo. Podemos impulsar desde donde estemos en cada uno de nuestros barrios, promover más charlas, más mutuales, más conferencias de juventud o campamentos donde se traten estos temas, de manera abierta y sincera con niños y jóvenes, con jóvenes adultos tanto solteros como casados, en fin, con todos los miembros del barrio. 

Espero haberme expresado de la mejor manera para que pudieran entender la invitación. Soy una madre SUD que defiende y promueve el matrimonio entre un hombre y una mujer. Creo firmemente que la felicidad en la vida familiar se consigue cuando se vive de acuerdo al Evangelio de Jesucristo y espero poder transmitir esos mismos principios a mis descendientes. Quiero que ellos aprendan que es posible vivir de una manera feliz en este mundo y que aunque no toleramos ni apoyamos el pecado, amamos a todas las personas, porque son nuestros hermanos y hermanas, de todos aprendemos y gracias a ellos nosotros progresamos y nos perfeccionamos. Esa es la lección que me gustaría dejarles y me encantaría que las personas que rodean a mi familia también nos ayuden en esta labor.

Gracias por leer, ¡esperamos sus comentarios!

Alejandra

P.D. Pueden ver la carta que la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles envió a los barrios de Estados Unidos y Canadá para que sea leída entre el 5 y el 12 de julio en las capillas a todos los miembros mayores de 12 años, sobre este tema, aquí.



domingo, 20 de abril de 2014

¿Estás ahí?

Tengo la maravillosa oportunidad de trabajar en la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, donde la misión es lograr reparar integralmente a las víctimas del conflicto armado que vive nuestro país por más de 45 años.El desafío es grande debido a que cada día se reportan más víctimas y en el proceso que estamos de conversación para lograr la paz la tarea está en espera.

Hace una semanas atrás estuve en una capacitación que nos dieron un par de psicólogas para ayudarnos a tratar a las víctimas al momento de tener un contacto personal con ellos, debido a que los grupos de víctimas son heterogéneos en temas culturales, sociales y cada una de ellas han tenido que pasar por hechos victimizantes muy diferentes y es muy sensible tener que reparar administrativamente, osea, un monto económico,  a los familiares de víctimas que han sido muertas o desaparecidas de una manera atroz. De hecho, toda mi familia que es de origen santandereano ha sido víctimadel conflicto armado. Ellas nos capacitaron en cuanto a como tratar, hablar y hacer que ese momento difícil de recordar pueda ser una experiencia diferente tanto para ellos y nosotros como funcionarios. Dentro de lo que nos enseñaron hubo algo que me gustó mucho y que ahora podría ser un tema muy interesante además que hoy domingo en las reuniones de la iglesia pude ver que es así.

Tal cual lo escribí como título, una parte importante dentro de lo que corresponde a reparar consiste en estar ahí. Cuando las personas se nos acercan a preguntar o ellas están pasando por alguna situación que no conocemos, con el hecho de escucharlos para ellos es muy significativo, pero no siempre el escuchar a una persona significa que estemos prestando toda la atención. Cuando escuchamos los problemas de los demás a veces divagamos y hay instantes donde nos perdemos de la comunicación.

¿Estas ahí? ¿Cuantas veces nos han preguntado o hemos hecho esa pregunta? Ahora que existen los  teléfonos inteligentes y todo los aparatos inteligentes las conversaciones han disminuido mucho entre las personas o el contacto personal, también se ha ido distanciando gracias a estos aparatos. Creo haber leído algunos artículos en cuanto a los problemas que han surgido por este tipo de hechos, recuerdo que en un diario de circulación nacional publicaron que debido a la aplicación muy popular en todo el mundo llamada whatsapp se generaron 26 millones de separaciones de parejas. Creíble o no la cifra no creo que esté lejos de la realidad. ¿Estas ahí? Es una pregunta que nos hacemos tal vez cuando necesitamos hablar y ser escuchados. 

¿Pero qué experiencias en las escrituras nos hablan de esta pregunta y qué podemos aprender sobre esto? Antes de empezar quiero que hagamos el ejercicio de contemplar las diferentes situaciones cotidianas y evaluemos si realmente ante cualquier circunstancia diaria estamos ahí, sobre todo con las personas que más amamos.

PRIMERA EXPERIENCIA ANTIGUO TESTAMENTO

Jeremías 20:9-10

9 Y dije: No me acordaré más de él ni hablaré más en su nombre; pero fue en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; me esforcé por contenerlo, pero no pude.

10 Porque oí las difamaciones de muchos: ¡Terror por todas partes! ¡Denunciadle, denunciémosle! Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se persuada, decían, y prevaleceremos contra él y tomaremos de él venganza.

SEGUNDA EXPERIENCIA NUEVO TESTAMENTO

Mateo 27: 45-47

45 Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.

 46 Y cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: ¡Elí, Elí!, ¿lama sabactani? Esto es: ¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has desamparado?


 47 Y algunos de los que estaban allí, al oírle, decían: A Elías llama éste.


TERCERA EXPERIENCIA EL LIBRO DE MORMON
Enós: 2-4

2  y os diré de la lucha que tuve ante Dios, antes de recibir la remisión de mis pecados. 

3  He aquí, salí a cazar bestias en los bosques; y las palabras que frecuentemente había oído a mi padre hablar, en cuanto a la vida eterna y el gozo de los santos, penetraron mi corazón profundamente. 



4  Y mi alma tuvo hambre; y me arrodillé ante mi Hacedor, y clamé a él con potente oración y súplica por mi propia alma; y clamé a él todo el día; sí, y cuando anocheció, aún elevaba mi voz en alto hasta que llegó a los cielos.




CUARTA EXPERIENCIA DOCTRINA Y CONVENIOS


DyC 122: 5-7

5  Si te es requerido pasar tribulaciones; si te encuentras en peligro entre hermanos falsos; si estás en peligro entre ladrones; si peligras en tierra o mar; 

6  si se te acusa con todo género de acusaciones falsas; si te acometen tus enemigos; si te apartan del lado de tu padre y madre, hermanos y hermanas; si con la espada desenvainada tus enemigos te arrebatan del seno de tu esposa y de tu familia, y tu hijo mayor, que sólo tiene seis años de edad, se prende de tu ropa, diciendo: Padre mío, padre mío, ¿por qué no puedes quedarte con nosotros? Padre mío, ¿qué van a hacer contigo estos hombres?; y si entonces lo echan de tu lado a fuerza de espada, y te arrastran a la cárcel, y tus enemigos te rodean como lobos que buscan la sangre del cordero; 

7  si eres echado en el foso o en manos de homicidas, y eres condenado a muerte; si eres arrojado al abismo; si las bravas olas conspiran contra ti; si el viento huracanado se hace tu enemigo; si los cielos se ennegrecen y todos los elementos se combinan para obstruir la vía; y sobre todo, si las puertas mismas del infierno se abren de par en par para tragarte, entiende, hijo mío, que todas estas cosas te servirán de experiencia, y serán para tu bien.


Estas cuatro escrituras tuvieron personajes diferentes, épocas diferentes, naciones diferentes, pero siempre sus oraciones fueron contestadas y ahora en nuestros días podemos decir que el Señor también nos escucha y nos contesta. No podría decir yo que la respuesta ha llegado de forma inmediata, para algunas cosas si han llegado pero para otras ha tardado lo justo, por lo que he entendido que el Nuestro Padre Celestial no se queda con la fe de nosotros sus hijos. ¿Estás ahí? esa ha sido una pregunta que para estos tiempos muchas personas se hacen. Nos encontramos a diario en nuestro país con noticias poco alentadoras, en donde trabajo siempre las noticias no son tan alentadoras pero llegan de vez en cuando, por lo que las personas mirando el panorama que muestran los periódicos, la Internet, la radio y todas las fuentes de comunicación que existen hoy se podrían preguntar si Dios está aun ahí.

Y las respuesta es que si:

Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias. (Colosenses 4:2)

Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis. (Mateo 21:22)

Por tanto, os digo que todo lo que pidáis en oración, creed que lo recibiréis, y os vendrá. (Marcos 11:24)

Todo lo que dicen los Profetas es que tenemos un Padre que nos ama, que vela por nosotros y que siempre esta ahí porque lo necesitamos y Él sabe que dentro del plan que preparó para nosotros, sabía que tendría hijos que preguntarían alguna vez: ¿ESTAS AHÍ?

REFLEXIÓN:

1. Para las personas a las que amamos y con las que están siempre a nuestro alrededor ¿estamos ahí?
2. ¿Estás ahí, para ti mismo?


Carlos. ¿estas ahí?









miércoles, 18 de diciembre de 2013

José, el padre de Jesús - Un carpintero lleno de amor.

Aunque poco sabemos de él, los versículos dedicados hablan de sus habilidades y sobre todo de lo clave que fue ser paciente con los acontecimientos y obediente a los mandatos que se le entregaron tanto en sueños como personalmente.

Los judíos consideraron a José como el padre de Jesús y Jesús hizo su parte con él, aunque desde siempre reconoció quién era su Padre Celestial, a quien debía representar aquí en la tierra. Lucas nos relata una anécdota que creo nunca la olvidaría José; me pregunto: ¿Que hizo Jesús cuando tenía 12 años de edad sin sus padres durante 3 días? Lucas 2:41-52 nos cuenta:
E iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. Y cuando tuvo doce años, subieron ellos a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta. Y cumplidos los días, al volver ellos, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin saberlo José y su madre. Y pensando que estaba entre los del grupo, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y entre los conocidos; pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole. Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndolos y preguntándoles. Y todos los que le oían se asombraban de su entendimiento y de sus respuestas. Y cuando le vieron, se maravillaron; y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los asuntos de mi Padre me es necesario estar? Pero ellos no entendieron las palabras que les habló. Y descendió con ellos y vino a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.  Y Jesús crecía en sabiduría, y en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.
María y José nos enseñan una lección de crianza para nuestros hijos. La pregunta es valedera y la forma como reaccionaron frente a una situación como la de perder a su hijo, ¡El Hijo! La persona más importante de este planeta se les había perdido pero reaccionaron a la altura de su llamamiento, ser los padres en la tierra del Salvador del mundo. No sabemos mucho de lo que paso con José al final en la cruz, Jesucristo hace referencia a Juan cuando le dice que acoja a María su madre, tal vez José ya había fallecido y dentro de mi especulación me imagino que fue él quien lo recibió en el mundo de los espíritus. 

José, un hombre que tuvo que aceptar que el hijo que nacería no precisamente era suyo pero lo adoptó como tal, José, quien tuvo que buscar un lugar donde pudiera nacer nuestro Redentor y que a pesar de las circunstancias y de lo llenos que estaban los hostales en esa época del año pudo encontrar el pesebre donde diera lugar el cumplimiento de las escrituras. José, quien tuvo que salir a Egipto con su pequeña familia porque la vida de su hijo corría peligro y lo hizo obediente a las revelaciones que tuvo por sueños (Mateo 2:13–14). José, quien ayudó en la crianza de Jesús (y en la crianza de sus otros hijos, una familia grande Marcos 6:3) fue valeroso en guardar siempre el sentimiento de criar un hijo que no era de él pero entendía lo que significaba para el resto de la humanidad. José, quien ayudó a preparar a Jesús para lo que tenía que hacer desde que Él se los manifestó a los 12 años y aunque no entendieron pero que obedientes lo hicieron.

"Growing in Wisdom", pintura de Simon Dewey
Hoy quiero decir de José que como él pocos: valiente, honesto, recto, privilegiado de tener a María y a Jesús, un Hombre de quien Jesús sin dudas también se sintió complacido como el Padre lo hizo con Él, ha dejado un huella para seguir con lo poco que se habla de él. Hizo lo que se esperaba sin tapujos, sin peros, siempre dijo sí, siempre hizo lo que sentía, siempre siguió lo que su llamado esperaba de él. Hoy quiero que al tiempo que recordamos todo lo que hizo el Salvador por nosotros, hagamos memoria de recordar y sentir también agradecimiento por la labor de los padres de Jesús y de los tuyos.

Tal como su oficio de profesión el moldear la madera lo requería, tener la habilidad de dar los toques que se necesitan para al final tener como resultado una obra con la madera, lo logró con su hijo, el Hijo de Dios, el hermano de todos, Nuestro Salvador.

Carlos
Escena de la película católica "Mary of Nazareth", simplemente una muy tierna imagen!



"Behold the Lamb of God", pintura de Walter Rane - una de mis favoritas.

"A light to the Gentiles", pintura de Greg Olsen




Pintura de Del Parson, José y Jesús en el taller de carpintería





viernes, 22 de noviembre de 2013

Devocional para Casados - Área Sudamérica Sur / Noviembre 2013

Volviendo con el tema más importante en nuestro blog, la familia, aprovecho la oportunidad para compartir el link de la grabación del Devocional para Matrimonios que se realizó el pasado viernes 15 de diciembre en Argentina y se transmitió a los centros de estaca del Área Sudamérica Sur, y también por internet y por eso tuvimos la oportunidad de verlo jeje porque nosotros sí que estamos lejos! Aquí el link de la grabación:

http://www.lds.org/broadcasts/watch/sas-area-devotional/2013/11?lang=eng&clang=spa

En él se dieron consejos prácticos y muy útiles para fortalecer el matrimonio, la fe (personal y familiar), la vida en familia y los hogares. Personalmente, me encantaron TODOS los mensajes, pero especialmente el de la Hna. Soares y la sección de preguntas y respuestas de la Hna Patricia y Elder Holland, absolutamente GENIAL! 

¿Cuál fue el mensaje que más les gustó? A disfrutarlo y estudiarlo, pero sobre todo a ponerlo en práctica! :D

Alejandra


viernes, 1 de noviembre de 2013

¡CUANDO NOÉ DESEMBARCÓ, CON LA MADERA DEL ARCA CONSTRUYERON CASAS! La autosuficiencia en la Iglesia.

Hola de nuevo.

Tal vez pensar en cómo era el panorama cuando Noé y su pequeña familia de 7 personas más, es algo poco fácil de hacer. Realmente como fue ese diluvio y como quedó la tierra después de “bautizada” podría hacer que nuestras mentes divagaran mucho, sin embargo, pensar entonces como hubiera sido la vida de ellos al día siguiente de terminar esa gran tormenta emociona un poco más. No sé qué cosas y que técnicas tuvieron que implementar para empezar literalmente de cero, no existía nadie más en la tierra sino solo ellos, acompañados de los animales que estaban en el arca y una tierra pasada por agua. En qué lugar desembarcaron, no lo sé, aunque semanas atrás vi un especial en Discovery Channel sobre el tema y dicen que el desembarco en el Monte de Ararat al noreste de Turquía y hablan de las hipótesis del sitio donde según ellos encontraron el arca. Pero no quiero hablar sobre el tema de si aún esta los resto de madera o no, porque según el título, considero que hicieron un uso más técnico debido a las circunstancias en las que se encontraban.

Mejor, quiero usar este espacio para poner en conocimiento algunas de las herramientas o programas que usa la Iglesia para ayudar a los miembros de todo el mundo y a los que no lo son, con el tema de la autosuficiencia que por estas épocas y las que vendrán serán de gran ayuda para prepararnos mejor y enfrentar los tiempos difíciles.

Primero quiero definir qué es autosuficiencia en el lenguaje de la Iglesia y según la RAE. La Iglesia lo define así:

La autosuficiencia es la capacidad y el compromiso de proveer las necesidades del diario vivir para uno mismo y para la familia y el esforzarse por hacerlo. Conforme los miembros llegan a ser autosuficientes, también tienen mayor capacidad para servir y cuidar de los demás.

De la RAE:  De auto- y suficiencia).1. f. Estado o condición de quien se basta a sí mismo. 2. f. suficiencia (presunción). (Real Academia Española © Todos los derechos reservados)

La RAE lo hace de una manera simple y sencilla, para la Iglesia este tema es mucho más complejo y me gustaría poder compartir algunos enlaces de información donde nos ayudarán a ver la manera como se realiza y del cómo se canaliza para que puedan llegar a los más necesitados, sin embargo haré un listado que brindan orientación:

Los links de información:

PROVEER CONFORME A LA MANERA DEL SEÑOR Discurso del Élder Uchtdorf

Llevar una vida providente es uno de los factores que tal vez se ha distorsionado mucho en la sociedad actual; los carros lujosos, las casas de millones de dólares, la ropa de etiqueta, los accesorios más caros para muchas personas brindan la comodidad y significan ser parte del mundo de hoy, aunque en diferentes países se ve de forma diferente pero para nuestra sociedad colombiana suele ser la única forma de tener un lugar dentro de alguna comunidad.  No quiere decir que si tenemos la posibilidad de obtener algún “lujo” no lo podamos hacer, pero hago referencia a que muchas personas deciden obtener deudas grandes para poder permanecer en un estatus o aparentar estarlo, pero dentro de sí, realmente lo único que tiene de lujo es su preocupación por pagar al siguiente mes una deuda que supera sus ingresos. Generalmente eso es lo que pasa hoy en día.





                                                   
Fuente:    Tomado de Resumen de la guía para los líderes del programa de bienestar.

Con Ale hemos visto como personas en un supermercado haciendo fila para pagar su cuenta que no supera los $50.000 pesos (US $23 aproximadamente), lo hacen con una tarjeta de crédito a 6 cuotas o a 8 como lo vi la última vez, pero no ha sido la única experiencia, compartiré 2 más.

La primera, estaba haciendo fila y el joven que estaba pagando su almuerzo de $15.000 pesos (US $6.5 aproximadamente) lo hacía con su tarjeta de crédito a 3 cuotas. La segunda, con Ale, la esposa y el esposo hicieron una compra de $150.000 pesos (US $73 aproximadamente) con la primera tarjeta que pasó, la cajera le dijo que no tenía saldo, con la segunda y la tercera era la misma situación, después el esposo pasó la tarjeta débito de él y sólo había $100.000 pesos (US $45 aproximadamente) y el saldo lo intentó pagar con más tarjetas de crédito, pero no fue posible. Con Ale en total contamos 7 tarjetas de crédito entre los dos y 3 de débito, resultado final para ellos: a la cajera le tocó devolver el resto de los productos, resultado final para nosotros: esperar 25 minutos en la fila y asombrados sobre la economía de esa pareja de casados.

Y muchos más casos sobre el manejo inadecuado de la economía en el hogar han traído como consecuencia hasta el divorcio del matrimonio por esta situación. Aunque los Profetas actuales nos advierten sobre estos desastres económicos, muchas personas miembros y no miembros siguen siendo esclavos del crédito, de deudas más gigantes que ellos y pérdidas de vidas y familias en casos tristes. La autosuficiencia en la iglesia es un programa dirigido por el Sacerdocio y ayuda a brindar apoyo y bienestar para todas las personas que deseen hacer estos programas.  Generalmente podemos encontrarnos en situaciones económicas difíciles, pero si estamos preparados no hay preocupaciones que tener. No estaremos nunca exentos de una situación económica difícil, la pérdida de empleo puede venir en cualquier momento; sin darnos cuenta la empresa en la que trabajamos simplemente puede quebrar de una semana a otra, o como los recortes de personal que anuncian las grandes empresa que son recorte de miles de empleados.

Seguir los consejos de los líderes y de los profetas actuales nos ayudarán a mantenernos alejados de caer en deudas que no son necesarias y que tal vez no son la prioridad para nuestra esposa e hijos. Debemos pensar en que casi siempre ese tipo de circunstancias económicas no solo afectan nuestra familia sino que nuestros demás familiares de cierta manera se verán involucrados.

Me pregunto ¿cómo sería la economía familiar de Noé? Después del diluvio, ¿cómo construyeron sus hogares y como llegaron a ser familias estables y ser los responsables de las nuevas generaciones que habitarían la tierra?

La educación juega un papel importante en nuestras vidas, podrá ayudarnos a proveer más para los cercanos a nosotros, tendremos el privilegio de vivir con lo que necesitamos, si tenemos la necesidad de adquirir una deuda por ejemplo para la educación, ésta sería una de las buenas razones, al igual que adquirir una deuda para obtener una casa y un carro que esté a nuestro alcance.

Vivir una vida providente genera tranquilidad temporal y espiritual, trae paz, genera una mejor expectativa de vida en el futuro, pondremos los cimientos de criar a una familia firme y libre de preocupaciones y los sueños en las noches serán más tranquilos. Vivir endeudado es lo mismo que vivir atado a las cadenas del pecado.

Carlos





lunes, 7 de octubre de 2013

¿Y qué vamos a hacer con la Conferencia General?

Este fin de semana fue simplemente MARAVILLOSO.

Nos quedamos en casa a ver todas las sesiones de la conferencia (vi la sesión del Sacerdocio con mi esposo, fue genial :D), pudimos tomar notas, hacer comentarios, escuchar los bellos coros (tres diferentes, todos muy lindos), sentir el Espíritu, hacer que nuestro hijo RS participara (dirigió los himnos, se unió en las oraciones y hasta levantó su mano derecha en el sostenimiento de oficiales -más bello jeje-) y en general, disfrutar un tiempo en familia para escuchar atentamente las palabras de los profetas y nuestros líderes inspirados.

Y en verdad aprendimos MUCHAS cosas. Se nos recordaron doctrinas básicas y muy importantes, se nos llamó al arrepentimiento, se nos instó a evaluar nuestra vida y a tomar la decisión de participar más y de mejor manera en la Obra del Señor.

Quise hacer una lista rápida de mis notas, para recordar lo que se nos enseñó y también se incluyen las cosas que haremos:

- El profeta nos pide que sigamos donando al fondo misional general y/o de barrio.
- La conferencia general es del Señor: "Mi Conferencia General".
- Debemos incluir en la conferencia general a los niños y jóvenes, ellos siempre sienten el Espíritu.
- Lo que se dice en la conferencia general no es tan importante como lo que se escucha y se siente.
- Debemos obedecer al profeta AHORA.
- Debemos ser mansos y humildes de corazón, como el Salvador.
- Es nuestro deber tratar de ser mejores que el día anterior.
- Hay que trabajar para vencer nuestras debilidades lo antes posible, especialmente, controlar nuestro temperamento.
- Somos hijos e hijas de Dios, y por tanto nos debemos respeto entre hombres y mujeres.
- No importa dónde servimos, sino cómo lo hacemos.
- Podemos guardar y recordar lo bueno del pasado, pero siempre mirar hacia el futuro con fe.
- El cumplir con la ley del diezmo nos provee bendiciones sutiles pero significativas.
- Las ventanas de los cielos se abren para nosotros y dejan entrar la luz espiritual.
- La Iglesia practica los dos principios que predica para la autosuficiencia: vivir dentro de sus propios recursos y ahorrar para las emergencias.
- Un paso importante en el proceso de santificación es pagar un diezmo íntegro.
- Debemos dudar de nuestras dudas antes de dudar de nuestra fe.
- Nuestra felicidad familiar depende de qué tanto guardemos los mandamientos.
- Si hay un lugar seguro para criar hijos: un hogar centrado en Cristo y Su Evangelio.
- La rectitud es más poderosa que la iniquidad.
- Las escrituras son la clave de nuestra protección espiritual.
- Como mujeres, debemos desarrollar y aumentar nuestra fuerza moral, ya que nuestra autoridad moral es importante y necesaria para las familias.
- Trabajando juntos, los hombres y las mujeres, producimos un bien mayor.
- Debemos orar para pedir experiencias misionales, orar por los misioneros y sus investigadores e invitar a un amigo a una actividad, sea dentro o fuera de nuestra casa.
- Debemos seguir la invitación del profeta a rescatar y a hacer obra misional.
- La expiación de Jesucristo tiene efectos sanadores que van más allá de nuestra comprensión, pero que están a nuestro alcance.
- Nuestro esfuerzo por lograr la divinidad va a ser puesto a prueba una y otra vez.
- Somos más fuertes que nuestras limitaciones.
- Aunque seamos vasijas quebradas, estamos en manos del Alfarero Divino.
- Debemos tener esperanza y compasión los unos por los otros.
- Es URGENTE que cada uno de nosotros ayude a predicar el Evangelio.
- No se nos pide a todos que hagamos TODO, sino que oremos al respecto y HAGAMOS ALGO.
- Debemos tomar la decisión de hacer lo que Jesús nos ha pedido (Obra Misional).
- Es imposible fracasar cuando nos esforzamos al máximo.
- Debemos llevar una familia a la Iglesia antes de Navidad!
- Los Artículos de Fe nos ayudan a recordar verdades sagradas: los 4 primeros nos enseñan doctrinas básicas y el Evangelio de Jesucristo. El 5 y 6, la organización y el orden del Sacerdocio. El 7,8 y 9, los recursos con los que contamos para tener el Evangelio. El 10, 11 y 12, la manera de compartir el Evangelio y el 13 nos recuerda cómo debemos manejar nuestra vida y cómo debemos tratar a los demás.
- En la Iglesia no hay extranjeros ni marginados, sino hermanos y hermanas. El Señor no hace acepción de personas.
- Los misioneros son asombrosos!
- El Padre Celestial nos da la seguridad que necesitamos para enfrentar las pruebas o los desvíos del camino correcto.
- Satanás quiere confundirnos sobre quiénes somos: cambiar las perlas verdaderas por bisutería de plástico (OJO con esto).
- Hay una gran diferencia entre QUERER SER como Cristo y HACER lo que Cristo haría.
- El ser poseedor del Sacerdocio implica ser responsable de la vida eterna de los Hijos de Dios.
- La orientación familiar requiere de buenos pastores, que sean amigos, porque un buen amigo ama, escucha y hace lo posible por ayudar.
- Para considerar: ¿qué decisiones me llevarán a la felicidad en la vida familiar? El consejo del profeta: seguir los dos mandamientos que resumen a los demás (amar a Dios y amar al prójimo).
-  La vida familiar nos prueba y nos fortalece.
- A los fieles se les garantiza el gozo.
- No debemos tener dioses ajenos ni "hacernos imagen".
- Debemos aprender a organizar nuestras prioridades, ¿cuál es nuestra prioridad suprema?
- El llegar a entender el Plan de Salvación nos ayuda a establecer prioridades.
- Las leyes del hombre no pueden cambiar a moral lo que el Señor a establecido como inmoral.
- Tengamos el valor de desafiar la opinión popular.
- No hay que ser un cobarde moral.
- Las decisiones que tomamos tienen consecuencias eternas.
- No es suficiente tener un testimonio, hay que tener una convicción de lo correcto, estar convertido.
- Satanás tratará de recordarnos nuestros pecados pasados, pero hay que recordar que nuestras malas decisiones se pueden solucionar con arrepentimiento, el poder del perdón, la misericordia y la expiación.
- Cuando pasemos por pruebas muy difíciles, podemos recordar que otros han pasado por las mismas pruebas, han perseverado y finalmente vencieron. HAY ESPERANZA!
- "Mientras más fuerte el viento, más fuerte el árbol".
- Si no tuviéramos pruebas, progresaríamos poco o nada.
- A pesar de las pruebas y dificultades, nuestro compromiso con Dios no puede decaer.
- Debemos cuidarnos de cualquier tipo de esclavitud, sea a sustancias, a conductas o a filosofías.
- Podemos y debemos mejorar la cultura moral que nos rodea, en nuestra comunidad, en la familia, al votar, al estar enterados y participar de los asuntos políticos, etc.
- Todas y todos somos bendecidos por el poder del Sacerdocio, ya que trae bendiciones, poder y promesas.
- "Dios habla".
- Para ser un buen maestro hay que: ser digno de la compañía del Espíritu, obtener la palabra, saber escuchar y ser testigo independiente de lo que se enseña.
- Debemos estar asidos constantemente a la barra de hierro.
- Siempre debemos asistir a las 3 horas de reuniones dominicales. Cada una tiene un por qué.
- Debemos prestar atención a las señales de nuestros tiempos; debemos "mirar hacia arriba". "Por sus frutos los conoceréis".
- Debemos y podemos alinear nuestra voluntad a la del Señor.
- Nuestro cuerpo es un templo.
- El autodominio es una virtud que debemos llegar a obtener. Nos ayuda el ayuno, porque nos ayuda a someter los apetitos, obtener verdadera libertad y nos hace aferrarnos a la oración.
- Daremos cuenta al Señor sobre lo que hicimos con nuestro cuerpo y con nuestra familia.
- El profeta nos insta a nutrir nuestro testimonio, aumentar el amor en la familia, ser más bondadosos y embarcarnos en la Obra.

La lista rápida resultó ser muy larga, pero aún así es más corta que mis notas jajaja :D

Ahora en estos seis meses que empiezan, antes de la siguiente conferencia general, tenemos el desafío de repasar, estudiar y escudriñar los mensajes, pero aún más importante, ponerlos en práctica. Si solo hacemos una o dos cosas de la larga lista, ya estaremos empezando a hacer que el obedecer a los profetas del Señor sea un hábito en nuestra vida, y ese ejemplo se transmitirá eficazmente a nuestros hijos. Con el tiempo, nos volveremos más hábiles en seguir a los profetas, y lograremos hacer todo lo que ellos nos dicen. Como lo recordó la hna. Oscarson: recibimos el testimonio de lo que queremos saber si es verdad o no después de la prueba de nuestra fe, después de obedecer.

Ahora, ¡a trabajar!

Alejandra


Elder Dube, genial discurso! y RS muy atento :)

Y sí, viendo los 3 la sesión del Sacerdocio. En casa yo fui la que se coló jeje :D


Magnífico coro de jovencitos en la Sesión del Sacerdocio! me imaginé a RS en unos años :¨)











jueves, 7 de marzo de 2013

Deseaba morir a los 50 años

Los recuerdos que tengo de Pasto son hermosos: es una ciudad fría, pequeña, y su gente es lo mejor. Los paisajes son sencillamente sorprendentes; todos los tonos verdes que pueden existir, esa tierra los tiene.

Cuando fui misionero me asignaron para trabajar en esa zona, llegué en abril del 2004 después de la conferencia general, y salí de la zona en noviembre de ese mismo año. Vivía en un apartamento en un conjunto de edificios y el nuestro estaba en el último piso. El apartamento tenía una terraza y en las mañanas algunas veces con mis compañeros hacíamos ejercicios allí. La vista del volcán Galeras era magnífica y en ocasiones nos regalaba una fumarola. Cuando teníamos diariamente nuestro plan de estudios personal y en compañerismo la vista que yo tenía de Pasto no la cambiaba por nada, casi podía ver toda la ciudad y podía meditar en la responsabilidad que teníamos de ser representantes de Jesucristo, de su Iglesia y de nuestras familias, para otros también aplicaba su país o su ciudad, como era mi caso.

Fumarola Volcan Galera Pasto-Nariño-Colombia

La zona estaba conformada por más de 12 Hermanas y Elderes. Como todas las zonas teníamos metas que cumplir y desafíos que sobrepasar. Recuerdo un sábado en que todas las áreas teníamos un bautismo en la tarde, esos momentos de ver cambiar a las personas y de tener la oportunidad de nacer de nuevo y ver en sus rostro ese deseo no tenía precio alguno, y estoy seguro que no lo tendrá jamás. En la reunión que tuvimos en la semana antes de ese sábado decidimos sabiamente que empezaríamos los bautismos de forma ordenada por barrio, no lo haríamos todos los barrios al mismo tiempo, sino que empezaría mi área y luego después del bautismo que teníamos nosotros nos iríamos a otra capilla, junto con los nuevos miembros para que ellos vieran la misma ordenanza pero aplicada a otras personas que como ellos ese mismo día habían decidido cambiar sus vidas, aceptar compromisos y perseverar hasta el fin.

Al final del recorrido llegamos a la última capilla. Eran casi las 7:00 p.m. y así tuvimos que hacerlo porque la última hermana, que llamaré "Sofía", lo había solicitado así por dos razones: la primera era que su trabajo y algunos compromisos no le permitían hacerlo durante la tarde y la segunda era que quería compartir con todos un postre aprovechando que su casa quedaba justo detrás de la capilla. Cuando terminamos el bautismo de Sofía, estábamos reunidas más de 20 personas, entre nuevos miembros y misioneros y otros miembros, también familiares de los nuevos conversos. Sofía alentó a algunos con su invitación a "celebrar" su bautismo y fuimos los misioneros y algunos que decidieron acompañarnos. Si yo en ese momento hubiera sabido lo que iba a pasar en la casa de Sofía, no hubiera permitido que algunos se fueran a sus casas, porque a decir verdad fue una de las mejores experiencias que tuve en la misión.

Sofía nos invito a pasar y estaba preparado todo, una mesa con una torta, realmente no tan grande para todos los que íbamos, unos platos y cubiertos desechables. Antes de empezar con la torta ella pidió unas palabras y estuvimos prestos a escucharla (mis palabras no serán textuales, pero seré lo más preciso posible en este relato). Sofía comenzó a contarnos lo siguiente:

"Durante muchos años de mi vida siempre tuve un deseo egoísta y poco cristiano. Cuando tenía 19 años, comencé a llevar una vida nueva y responsable, me casé muy joven y quedé embarazada muy pronto, desde esos años el deseo y súplica era que cuando cumpliera 50 años Dios no me dejara vivir más. Pensaba que mis hijos para ese tiempo estarían ya grandes y con sus propias familias, eso era lo que yo creía, sin embargo cuando cada año que pasaba y me acercaba más al año de cumplir los 50 mis pensamientos no encontraban un equilibrio a favor de quitarme de la mente esa solicitud, quería morir a los 50. Al día de hoy ya mis hijos están grandes y son responsables por sí solos, mi vida ha pasado en la soledad, y quiero que sepan que hoy el Señor, nuestro Salvador ha cumplido mi sueño. Quiero que sepan que hoy, esta torta no es para celebrar el bautismo, aunque si, pero no, es para celebrar mi cumpleaños número 50, y el Señor a cumplido mi solicitud de morir: hoy he muerto y he nacido de nuevo, tengo la plena seguridad de que Él escuchó mis ruegos por tantos años, y lo ha cumplido pero dentro de su propósitos sabios, y ustedes los misioneros son los protagonistas de este asunto, entre Dios y yo. Gracias a todos por venir, y ahora sí celebremos."

Esas fueron las palabras de Sofía, las más precisas, las más tiernas, las más llenas de vida, las más sabías y sobre todo, las que ella ahora entendía. La muerte es un proceso que todas las personas debemos pasar: la muerte de una vida antigua llena de muchas flaquezas y la oportunidad que ofrece El Salvador por medio de su expiación para que todos los que crean en Él puedan nacer de nuevo y regresar a vivir en su presencia. Claro, no es algo que sucede sólo con sumergirse en el agua, es un proceso diario y constante, de vivir los compromisos y de adquirir experiencias que nos ayudarán en los momentos de pruebas, a sobrellevarlas y triunfar.

Aún recuerdo esos momentos y sé que muchos de los que hicieron parte de la zona por esa época también lo hacen. No siempre sabemos qué pasará con nuestras vidas, aunque mucho depende de las buenas decisiones que tomemos, al final de todo siempre hay un Padre que nos guiará y con la ayuda del Espíritu Santo podemos ser guiados por el buen camino que nos llevará de regreso, a vivir no sólo 50 años o más sino por toda la eternidad.

Carlos



Zona Pasto - Misión Colombia Cali